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El verdadero sentido de la Pascua
Por
Jorge Aldao
En
la Pascua, los judíos conmemoran la liberación
de su pueblo, que estaba cautivo en Egipto, y cuya libertad,
reiteradamente exigida por Moisés al Faraón,
era constantemente denegada.
Esta liberación de la opresión egipcia
es considerada por muchos judíos como el momento
que marca el nacimiento de la nación judía.
Al mismo tiempo, es la fecha en la que, según
los Evangelios, Jesucristo fue crucificado y resucitó,
redimiendo al mundo del pecado original, debiendo recordarse
que la última cena, previa a la pasión
de Cristo, siguió, probablemente, los ritos la
Pascua judía que aún hoy se llevan a cabo
con el nombre de séder.
Pero, en realidad, deberíamos analizar si la
Pascua no es la recordación de uno de los actos
más repugnantes que la Biblia atribuye a Yahvé,
el Dios de Israel y el Dios de los cristianos.
Porque la palabra Pascua viene del hebreo Pésaj
que significa saltear o pasar por
alto.
Según el relato bíblico del Éxodo,
para chantajear al Faraón de Egipto y obligarlo
a dar la libertad a su pueblo, el Dios de Israel pasó
por alto las casas de los judíos, cuyas
puertas estaban señaladas con la sangre de un
cordero sacrificado, y entró en los hogares de
todos las familias egipcias, para asesinar al primer
hijo de cada familia, incluyendo en ese crimen múltiple
al primogénito del Faraón.
Así fue como el Dios de Israel obtuvo la libertad
de su pueblo.
Y, por ello y en la Pascua, los cristianos y, muy especialmente,
los judíos podrían estar conmemorando
el infanticidio masivo de los primogénitos de
Egipto y la inmunidad de los hijos del pueblo de Israel.
Propongo a los lectores reflexionar desapasionadamente
sobre estos hechos narrados por la Biblia.
Porque debe tenerse en cuenta que Yahvé, Dios
omnipotente, no atacó al Faraón o a su
ejército sino que, con toda deliberación,
provocó las nueve primeras plagas en Egipto afectando
a la población civil con el claro objetivo de
aterrorizarlos.
Y, ante la terquedad del soberano de Egipto, consumó
ese infanticidio que no tenía precedentes ni
tuvo, después, hechos similares en la historia
posterior.
Por otra parte, si leemos las diversas definiciones
de Terrorismo en las enciclopedias y diccionarios veremos
que se considera terrorismo a ...una sucesión
de actos de violencia que se caracteriza por inducir
terror en la población civil...
Desde esta perspectiva, creo que debería pensarse
si los acontecimientos que culminaron en la Pascua Judía
y el Éxodo hacia la Tierra Prometida no fueron
una sucesión de hechos de violencia que deben
ser considerados como los primeros actos terroristas
claramente documentados en la historia de la humanidad.
Cierto es que este análisis es provocador y que
escandalizará a judíos y cristianos.
Pero no es mi ánimo provocar escándalo
sino introducir una nueva mirada sobre el complejo y
doloroso fenómeno del terrorismo, especialmente
en Medio Oriente.
Porque, de la lectura desapasionada de esos hechos narrados
por la Biblia, se podría desprender una clara
apología del terrorismo, ya que no se considera
esa masacre de primogénitos como un hecho deleznable,
sino como algo bueno y necesario para la consecución
de un objetivo, la libertad del Pueblo de Israel.
Analizar esta propuesta -no la afirmo, sólo la
pongo a la consideración de los lectores- podría
llevarnos a explicarnos mejor los diversos y extraordinariamente
sádicos actos de violencia que el cristianismo
ejecutó, en "defensa de la fe" y con
absoluta tranquilidad de conciencia, sobre aquellos
considerados herejes judíos, musulmanes
y protestantes- a lo largo de los siglos.
De ser cierto este concepto insisto en que no
lo afirmo, sino que lo propongo como idea- el nacimiento
del Pueblo de Israel y su llegada a la Tierra Prometida
se basaría en un acto de terrorismo.
Esto permitiría comprender también las
razones por las que un pueblo, el judío, que
sufrió a manos de los nazis el extraordinario
terror de la Shoah -el espanto-, puede aplicar, impasiblemente,
el extraordinario terror de la Nakbah -la catástrofe-
a los palestinos.
Para finalizar, analizar la glorificación del
infanticidio de los primogénitos de Egipto realizado
por Yahvé, permitiría comprender el sustento
religioso de los palestinos e iraquíes suicidas
que, como Moisés, consideran bueno y necesario
el sacrificio de inocentes para conseguir la libertad
de su pueblo.
Por Jorge Aldao
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