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Virginia
Mitchel Asan
Una
destacada intérprete del arte y la cultura en
San Francisco, Córdoba (Argentina).
A través de su labor coral recorrió el
país, visitó México, cuba y gran
parte de Europa. Tiene la disciplina y la humildad de
los grandes.
En
la cúspide de su carrera, regresa para mejorar
en lo personal volviendo a estudias canto y aspira a
actuar como solista.
Trabajo, sacrificio y entrega la caracterizan en una
actividad como la artística, que esta más
cercano indudablemente a lo espiritual que a lo material.
¿Que
influencias recibió en su hogar?
Mi papa estudiaba y tocaba piano, mis primor y mi hermanos
estudiaban en el conservatorio. La única que
permaneció en el tiempo con la música
soy yo.
A los seis años empecé piano en el Conservatorio
y nunca más dejé; hice la carrera de guitarra
y de canto. Luego estudie flauta traversa durante cuatro
años hasta que se disolvió la carrera.
Los
coros:
Surge mi interés para no desvincularme totalmente
de la actividad musical. A mi me gusta cantar, pero
la docencia y el canto no son compatibles.
Tuve que elegir seguir con el jardín de infantes;
debo decir que estuve en el "Coro de Niños
Municipal" durante siete años y en todas
las agrupaciones corales del Conservatorio, entre ellos
el "Conservatorio Provincial Arturo Berutti".
En el año 1990 ingreso en el "Coro Polifónico
Municipal", y en 1993 me llaman de un coro de cámara
independiente que se estaba formando. Se llama "Entheus"
y hacemos únicamente música de cámara.
Estoy formando un cuarteto, o sea, tenor, bajo, soprano,
y contralto. Hicimos algo de jazz, de folklore onda
Guastavino y todo tipo de música.
¿Que
saldo te esta dejando la actividad artística?
Me dio casi todo, satisfacción personal, cada
vez que voy a un ensayo lo vivo alegremente. No es fácil
después de una jornada agotadora de trabajo ensayar
dos o tres horas.
Me gusta lo que hago, todas las actuaciones son importantes,
desde ir a cantar a un hogar de ancianos o a un barrio,
donde es reducido el grupo de gente o a un megaconcierto
como se hizo recientemente en Rosario en la que participamos
1200 voces.
Crear un espectáculo como lo hicimos con el Coro
de Cámara, la giras donde nos contactamos con
distintos tipos de gente, pero siempre bien, con amigos
en todos lados, recorriendo el país y el mundo.
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