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Kamel
Darbo
Una de
las Máximas expresión del baile folklórico
árabe en América Latina
Lo conoci una tarde en Buenos Aires, cuando las sombras
amenazaban con deborar la claridad de un día
que fallecía, entre los jardines y los perfumes
del barrio de Floresta, con árboles añosos
y calles empedradas.
Llego junto a Elena, señora simpática
y cordial que lo acompaña como esposa desde el
13 de diciembre de 1969, fecha de su enlace que fructificara
en Analía, su hija mayor y Carolina. Allí
estaba Kamel Darbo, uno de los más famosos y
reconocidos intérpretes del folklore sirio libanés,
un árabe delgado, alto y de barba espesa y corta.
Kamel Alí, casado con Analía es el padre
de sus nietos Farid y Anuar. Juan Jáuregui es
el esposo de Carolina, los que en conjunto constituyen
una familia muy elogiada por Kamel y Elena.
Kamel Darbo es el clásico hombre bueno y agradecido,
reconoce a su abuelo y a su padre, tambien a los abuelos
y padres de sus amigos como sus maestros en el baile
folklórico árabe, todos concurrentes de
la Asociación Árabe Alauita de calle Concepción
Arenales 3762 entre Chacarita y Palermo en Buenos Aires.
Sus comienzos: "Los Yabalíes"
Corría el año 1960 y Kamel Darbo bailaba
un raksa con su madre Delia (quien reside en Miramar).
Él tenía por ese entonces 15 años
y fue observado por Carlos Majlug, quien le manifiesta
que pensaba formar un conjunto de baile y lo invitaba
a incorporarse. Después de un año de ensayo
los Jabalíes ya estaban a punto para lanzase
a la consideración del público.
Estaba integrado por Carlos Majluf (director), Ismael
Majluf, Alito Mohamed, Séller Mohamed Ale, José
Handan y Kamel Dardo.
A los siete meses de actuación el director ubica
a Kamel Darbo en primer lugar de la fila y él
se va al último hasta el año 1969.
Opina Dardo que los "Yabalíes" fue
lo más grande que hubo en nuestro país
a nivel conjunto.
Su propia agrupación:
Fue a partir de 1969 y a pedido de Américo Yunes,
quien le había solicitado un conjunto para el
Festival Internacional de la Falda en Córdoba
(Argentina).
Allí fueron, con sus aspiraciones de reconocimiento,
sus folletos, sus vestuarios típicos a asumir
la representación árabe.
Cuatro mil personas lo aprobaron y desde aquel momento
Kamel Darbo no paró en su actividad artística,
docente y cultural. Al respecto, el Dr. Aniceto Dahabar
dijo a nuestro entrevistado "Kamel, antes de que
ustedes participaran éramos los turcos, ahora
somos los árabes".
En La Falda fueron siete años consecutivos, placa
de honor, elogios y aplausos a raudales. La gente de
distintos lugares, estaban descubriendo lo mejor del
folclore sirio-libanés en Argentina.
Su labor docente en Buenos Aires
Hace 15 años que enseña en el club Siro
(Pacheco de Melo y Ayacucho), cientos de jóvenes
se fueron formando en ese lugar donde se pone énfasis
en lo auténticamente folclórico. Lamenta
que la gente confunda la osalisca con el baile árabe,
reconoce que hubo y hay una capaña para simplifiar
en una bailarina, la riqueza cultural del follore árabe,
compaña que viene desde lejos a través
del cine y la televisión y se retroalimenta por
el éxito circunstancial de alguna cantante que
lo pone de moda, para regocijo de un público
ansioso en ver y conocer la cultura árabe.
Define como bailes sirio-libanes al Dabke, el Raksa
y el Tarye (dabke lento).
Los escenarios donde actuo:
La feria del libro en Buenos Aires (en 1982 le entregan
la medalla de Honor y en el 2000 Plaqueta de Honor por
actuar durante 20 años consecutivos).
Luego recorriendo el país desde la provincia
de Neuquén, Córdoba, San Luis, Santiago
del Estero, Entre Rios, Buenos Aires, ect. Actuación
conjunta con Yusef Hamed y Mario Kirlis, en la Feria
de la Naciones y Fiesta de las Colectividades.
Futuro:
Seguir actuando en los escenarios tradicionales y donde
lo soliciten, reconoce que se está produciendo
una apertura sumamente interesante en espectáculos
no árabes, lo que demuestra el interés
de los argentinos porconocer aspectos de la culturas
milenarias a traves de este conjunto de 14 bailarines
en escena.
Anécdotas:
Como anécdota podemos citar a un profesor egipcio
que vino a enseñar baile árabe a Buenos
Aires. Viendo bailar y observando a Kamel Darbo confiesa
que no hacia falta enseñarle nada, sus conocimiento
eran completos.
Lo mismo ocurrió con la presencia en argentina
en 1968 de Mahndak Dayin.
Director de la Orquesta Sinfónica de Siria, cantor,
bailarin y ejecutante de 17 instrumentos musicales,
intímo con Kamel y se asombró de los conocimientos
generales de nuestro artista.
Y ademas, Mahandak Dayin grabó un disco en Buenos
Aires, y en su tapa puso junto al él al grupo
"Los Yabalíes", como reconocimiento
por su importancia artística y cultural.
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