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Imam
Mahmud Husain
Temas de actualidad:
El matrimonio con hecho Sagrado
La
familia supone el matrimonio lógicamente, y el
matrimonio en el Islam es un hecho sagrado, no hasta
el punto de que no se pueda disolver, pero inclusive
la disolución está concebida como una
verdadera desgracia, porque dijo el Profeta Muhammad
(con él sea la Bendición y la Paz) "De
la cosas permitidas, la más detestable para Allah
es el divorcio", "cada vez que hay un divorcio
se conmueve el Trono Divino".
El
divorcio afecta toda la estructura de la sociedad a
través de la familia. El fracaso de ésta
es el fracaso de una célula que se ha disuelto
y que tenía una función que cumplir, afectando
al resto del tejido social.
El 30% de las familias argentinas están sostenidas
por mujeres, lo cual es una aberración. El Sagrado
Corán sentencia: "Los hombres son sostenedores
de las mujeres" disponiendo así una responsabilidad
familiar sobre el hombre, quien constituye el fundamento
y el eje de la familia, desde el aspecto material o
económico y respecto de la orientación
práctica y de la educación, inclusive,
y el afecto a los hijos, porque los niños de
un matrimonio divorciado se sienten desamparados, como
perdidos en una selva.
La familia se constituye sobre el matrimonio y solamente
debe disolverse cuando se den las circunstancias extremas
indicadas por la Sharí`ah del Islam, como ser
la locura de una de las partes, mala conducta, como
el alcoholismo, la drogadicción, o el libertinaje
de cualquiera de ambas partes, la violencia familiar,
o por una causa sujetiva, como llegar a la repulsa uno
del otro. Esto sucede también y es causa de divorcio
en el Islam.
¿Cuáles son los motivos por los cuales
la pareja está en crisis?
Se lo podría atribuir a distintas causas: Primero,
la falta de educación de las personas; segundo,
la creencia que el otro le debe otorgar toda la felicidad,
y que esta se reduce a la parte corporal, pero el matrimonio,
por el contrario, es la unidad de intereses físicos
y espirituales. Cuando esto no existe entre dos seres
es muy fácil que se rompa esa unidad, si solo
depende de la atracción física y una supuesta
felicidad que da la convivencia marital. Esto último
es importante, pero está dentro de un conjunto
de otras realidades, como la participación común
en una idea religiosa, en un proyecto espiritual, en
una investigación científica, algo que
trascienda lo meramente corporal y físico, lo
que no ocurre habitualmente, porque han imbuido a la
gente con un supuesto amor romántico, por el
que supuestamente lo único que interesa es la
belleza física de la mujer, que atrae al hombre,
y las dotes del varón, la fuerza o el físico,
quizás, sus habilidades en el baile, o en el
deporte, y cosas perecederas por el estilo. El matrimonio
constituido por realidades que trascienden lo meramente
físico se mantiene a través del tiempo,
y se fortalece cuando pierde gravitación lo corporal,
y en la medida en que esto sucede, fortalece los otros
aspectos más unitarios.
En términos concretos, muchas veces sucede que
la relación física no se concreta satisfactoriamente,
entonces a la mujer se la acusa de frigidez, y al hombre
de impotencia, porque no llegan al clímax óptimo.
Tal vez se están ejerciendo otras influencias,
en la mujer quizás la maternidad, o el desencanto
sobre ciertas virtudes que ella creía en el hombre.
En cuanto a este, las preocupaciones mundanas relacionadas
con factores profesionales, económicos, o los
problemas comunes del día. Está bien que
la unión marital tenga como resultado último
la procreación, pero el Islam pone mucho acento
en el goce, y no la hay mayor. Cuando eso se frustra
y solo en eso consiste el matrimonio, no obteniéndose
la felicidad que se quería, surgen la frustración
y del fracaso. Pero en lugar de meditar sobre la causa
real del problema, se precipitan y separan. Tal vez
no había una causa grave para el rompimiento,
pero cuando se entra en esa vorágine del rechazo
mutuo, de la enemistad, de la ofensa, ya no pueden detenerse,
y surge el amor propio, el orgullo. El Islam sabiamente
contempla este problema, y el Sagrado Corán apunta
sus palabras al hombre en primer término, porque
por lo general la delicadeza divina y del Profeta (BP)
evita aludir a la mujer en los asuntos de tipo marital.
Pero lo que el Sagrado Corán expresa es valido
también para la mujer. Dice el Profeta (BP) en
una tradición: "Se contrae matrimonio por
varias causas, la belleza, el linaje, o la fe (religión).
Prefiere la fe", es decir, las otras cosas son
aleatorias. Además, el Islam enseña un
conjunto de concepciones sobre el mundo y la vida, que
conforman la base de la personalidad, del comportamiento,
de la moral, e impiden en gran parte caer en los extremos.
¿El fracaso del matrimonio se traslada a la
familia y a la sociedad?
Efectivamente, y cuando hay hijos los involucra como
miembros de una sociedad frustrada. En caso de no haber
hijos, la mujer se recuesta nuevamente en la familia,
y arrastra en su frustración a los padres, y
lo mismo sucede con menor intensidad en el hombre. Surgen
además problemas económicos, laborales,
etc. El hombre busca una salida sentimental en cualquier
otra mujer, y allí empieza la corrupción.
¿Cuál seria su consejo?
Que se eduquen antes de contraer matrimonio, la pareja
debería tener cierta educación espiritual
en la que participen los dos. Por ejemplo, es mejor
que compartan la misma fe, un conjunto de concepciones
que sustentan luego el matrimonio.
No quiero desvalorizar en nada la parte física,
por el contrario, el Islam pone mucho acento en el goce
y en la procreación, ya que cuando no existe
el goce, ello es causa de divorcio, y se frustra también
el matrimonio. Cuando se une el hombre y la mujer es
como si representara la unidad divina.
En el conocimiento profundo del Islam los atributos
de Allah, exaltado sea, se conciben bajo dos formas:
La Majestad y la Belleza. La Majestad es por ejemplo
el Poder divino, la Justicia, pues Allah es Juez, Soberano,
Poderosísimo, Creador, etc. Por su parte la Belleza
son aquellos atributos como la Misericordia, el Amor,
la Indulgencia, el Perdón, etc. Ambos tipos de
Atributos están presentes en todas las cosas.
En el hombre predominan más los del Poder, de
la Majestad, pues el elemento masculino es activo, y
no me refiero solamente a los seres humanos, también
a la plantas, a los minerales, pues en todas las cosas
hay un elemento activo, como si fuera masculino. Y en
la mujer predominan los Atributos de la Belleza, y ella
es como el seno donde el elemento activo procrea. Por
eso dijo el Profeta Muhammad (BP): "Allah tiene
un Atributo que la mujer comparte: Él es el Mas
Misericordioso y la mujer tiene matriz". En árabe
Misericordioso se dice Rahmán, y matriz se dice
rahm, casi con la misma palabra, pues constituyen variantes
de la misma raíz significativa. Se interpreta
que la mujer al procrear es un instrumento divino, por
el cual Allah hace perdurar a la humanidad y a todas
las cosas, y siempre vamos a encontrar un aspecto procreador
en la naturaleza.
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