HOME
 :: Regresar al Home
   ACTUALIDAD
 :: Cartas al Editor
 :: Colaboraciones
 :: Columnistas
 :: Entrevistas
 :: Noticias
 :: Opinión
 :: Salud
 ::Videos
   CULTURA
 :: Cultura Arabe
 :: Arte
 :: Etica
 :: Cocina
 :: Curiosidades
 :: Encuentros Culturales
 :: Espiritualidad
 :: Geografía y Ecología
 :: Grupos Folklóricos
 :: Historia
 :: Letras (cuentos, poemas)
 :: Medios de Comunicación
 :: Música
 :: Postales Islámicas
 :: Idioma:Iniciación
   SOCIALES
 :: Instituciones
 :: Nuevos Profesionales
 :: Nacimientos, Cumpleaños...
 :: Nombres Arabes
 :: Fotos recibidas
 :: Fallecimientos
 :: Búsqueda de Familiares
 :: Clasificados
 :: WEB Amigas
   HISTORIA DE FAMILIAS
 :: Libaneses
 :: Sirios
 :: Otros
   PERSONALIDADES
 :: Ingresar
   INDUSTRIA & COMERCIO
 :: Ingresar
   GUÍA DE PROFESIONALES
 :: Ingresar
   TURISMO
 :: América
 :: Medio Oriente
 :: Otros destinos
   CONTACTO
 :: Editor
   PUBLICIDAD
 :: Ingresar
   HOME
 :: Regresar al Home

INDICE
"BANQUETE DE SANGRE"
JOSE ELIAS DAHER


El Sur del Líbano fue liberado

Muchas veces desde estas páginas nos ocupamos del tema, la prosa era un surco donde el deseo se volcaba en la esperanza de que algún día se pueda respirar con libertad.
Pasaron los años, y así como la maleza se entretejía y fortalecía, la semilla del deber ser también buscaba ganar espacio, en su propio terreno, tratando de germinar y multiplicarse en el medio.
Las aguas del Río Latani avanzaban lentas hacia objetivos extraños y lejanos, la tierra libanesa se resquebrajaba de sed, de justicia y los miles de años de historia civilizadora eran tambores que retumbaban con ecos de eternidad en los oídos del pueblo libanés, recordando y aturdiendo con un mensaje de siglos, que fueron una raza digna de hombres sabios y guerreros que a pesar de las innumerables invasiones sufridas, los extraños siempre se debieron marchar de ese trozo de suelo árabe.
Ninguna labor es fácil ni sencilla, pero cuando se hace carne en el pueblo, la pólvora es nutriente desde el vientre de las madres, que dan a luz la dignidad en forma de hijos, conscientes que están pariendo soldados, por causa de la libertad, la justicia y la paz. El Líbano amasó su propio pan, la harina del sacrificio fue humedecida de lágrimas, y fue energía y coraje, convicción y furia, en la conciencia colectiva popular, de los que creyendo en Dios, hicieron del Sur del Líbano, un campo de batallas para medir fuerzas, con la Tercer Potencia Militar del Mundo, que pretendía quedarse con lo que NO ERA SUYO, por la fuerza de las armas, el poder del dinero y la metodología más bárbara de los tiempos modernos, la tortura legalizada para los extraños, casualmente los combatientes del Sur del Líbano o los Palestinos.

Esos "extraños" son los árabes, son los libaneses que como pocos abrieron los brazos generosos y el corazón, para que miles de palestinos errantes y extranjeros en su propia patria, tengan un lugar bajo el sol, en la tierra de Nahima, de Gibrán y de los cedros milenarios.
HERMANOS, HERMANOS, me parece leer la mente y los pensamiento libaneses cuando abrían sus fronteras para recibir a los desposeídos, a los que huían de Dheir Yasin, de Janá, ante la inmisericordiosa embestida de los extraños vecinos, locos de poder, ambiciones y dominios.

El Líbano fue y es una tierra lastimada, con heridas que no logran cicatrizar, pero con una dignidad muy poco común; bastó que una parte de su población comience a tomar conciencia, tener fe en Dios y seguir sus designios, para que cada mujer, cada niño, cada anciano se convierta en soldado de la causa de Allah, conscientes que su martirio los dignificaría y elevaría hacia el Paraíso Prometido, para ponerse a la par de los combatientes y luchar en la medida de la posibilidad, convirtiéndose en una fuerza monolítica y sistemática, que con el paso de los años diezmó la moral militar del enemigo ocupante, a pesar de sus aviones, sus barcos, sus tanques, sus fusiles o bombas, irrumpiendo en los hogares de las aldeas, lastimando y rompiendo los cuerpos de los que vivían resistiendo y apoyando la lucha armada.

Por los muertos de Sabra y Chatila, por los de Caná, por los anónimos soldados y civiles, por las mujeres y niños asesinados, por los jóvenes combatientes, Mártires, nuestro reconocimiento y homenaje.

La primera derrota militar de Israel en más de 50 años, es un triunfo árabe que quedará para siempre como uno de los mayores logros de la lucha popular, en lo militar, en lo social y en lo político.

Allahu Akkbar (Dios es el Más Grande)

Roberto Ale




 
|
|
|











Ir al sitio web





Sergio Sale - Productor de Seguros



© 2003 - Santa Fe Planet - Creative Workstore
Free counter and web stats